Castell de Capdepera Castell de Capdepera
Castell de Capdepera
Crónica 001

Crónicas del Castell de Capdepera

Un recorrido por los períodos que han forjado Capdepera y su castillo, desde las cuevas pre-talayóticas hasta la donación del monumento al pueblo.

El centinela estratégico

Proyectado por el rey Jaume II en 1300, el Castell nace como recinto amurallado para proteger a la población dispersa de las incursiones piratas del Mediterráneo.

Circa
1300

«En 1300 Jaume II proyectaba para Capdepera una villa amurallada, un espacio aproximado de 82.525 metros cuadrados, para proteger a la población dispersa por la zona.»

Fundación del Castell de Capdepera
Línea del tiempo

Evolución del Castell

01
Cuevas como vivienda

Cuevas como vivienda

Período Pre-talayótico
De este período son las cuevas artificiales excavadas en el subsuelo en diferentes puntos del término. Destacan las situadas dentro de la serna de na Bagassa (Son Jaumell) y las situadas en el valle del torrente de Sa Mesquida, cerca del mar, lo que facilitaba la subsistencia de sus habitantes.
02
Cuevas de enterramiento

Cuevas de enterramiento

Período Pre-talayótico
Otro tipo de cuevas de este período son las de enterramiento, también artificiales. Generalmente estas cuevas funerarias constan de una entrada, una cámara y algunos corredores, pero las más evolucionadas tienen una cámara alargada, ovalada o rectangular, con elementos complementarios como nichos laterales o absidales, una trinchera central y bancos en los laterales.

Con el paso de los siglos estos espacios fueron reutilizados para esconder el contrabando y/o también para guardar a los animales. En 1927 se descubrió la Cueva de Son Jaumell, dentro de los terrenos del mismo nombre, un hallazgo bastante interesante que permitió descubrir varios cadáveres y abundancia de ollas.
03
Navetas

Navetas

Período Pre-talayótico
Estas construcciones eran más propias de grupos ganaderos y agrícolas, no estructurados como sociedad guerrera. Las navetas son construcciones en forma de herradura, hechas de grandes piedras. Disponen de una entrada y una cámara. Pueden presentarse aisladas o agrupadas, formando de esta manera un poblado. En el municipio de Capdepera se encuentran diferentes zonas con presencia de navetas, las más destacables de las cuales están en el valle de Canyamel, que posteriormente fueron abandonadas en época talayótica.
04
Período Talayótico

Período Talayótico

Período Talayótico
En torno al 1300 llegan a Mallorca nuevos pobladores procedentes del Mediterráneo Oriental y su llegada produce algún cambio en el sistema socioeconómico. La edificación más característica de este período es el talayot, en forma de torre y cámara central construida en técnica ciclópea a modo de bloque en seco, sin ningún tipo de mortero.

Puede ser de planta cuadrada o circular y el techo se cubría con grandes losas que se apoyaban sobre una columna central. Con esta nueva cultura se incorpora el armamento, por lo que los talayots se ubican en lugares estratégicos como cumbres o lugares elevados, con un buen dominio visual sobre el territorio —esta idea hace pensar que podría haber algunos restos en el castillo—.

El período talayótico ha sido dividido en 4 fases, en cada una de las cuales hay varias características de construcciones, material cerámico, etc. Las construcciones de mayor envergadura las constituyen los poblados, de los que quedan restos en la ladera occidental del valle de Canyamel, sobre un montículo denominado Tres Putxets, formadas por una construcción circular de unos 9 metros con murallas concéntricas. En la vertiente oriental de este mismo valle se construyó otro poblado talayótico, cerrado con un perímetro de 295 metros y con una superficie de 4.800 m², en el que destaca un gran talayot central conocido como Claper des Gegants.

Aparte, el poblado cuenta con numerosas habitaciones y cisternas en el exterior para almacenar el agua. Otro poblado se sitúa en el Puig de Son Barbassa. Tiene numerosas habitaciones de planta circular, rectangular y absidal. También disponía de talayots y de muralla, hoy derruidos.

Otro asentamiento importante es el de Sos Sastres y el del Puig de s'Àguila (en cuya cima se conserva un fragmento de la muralla). En estos yacimientos han aparecido restos de la presencia humana: ollas, espadas de hierro, brazaletes, diademas, etc. De todos los hallazgos el más importante lo representan los guerreros de Son Favar.

En una habitación adosada al talayot de Son Favar —cuando se excavó— aparecieron varias figuras de bronce que representan guerreros desnudos, armados, en actitud de combate.

En 123 aC, con la llegada de los romanos a Mallorca, termina el período talayótico.
05
Período de la Colonización Romana

Período de la Colonización Romana

Período de la Colonización Romana
Quinto Cecilio Metelo «el Baleárico» conquistó la isla en el 123 aC. Parece que en los primeros momentos los nuevos colonizadores continuaron ocupando los talayots y los poblados. Se ha documentado la existencia de restos de cerámica de época romana en diferentes espacios del municipio, tales como el poblado de s'Heretat (Valle de Canyamel), Son Terrassa y Sos Sastres..., así como ánforas de los pecios sumergidos. En la época romana, Capdepera era conocida como Caput Petrae en las rutas de navegación mediterráneas de oriente a occidente, y viceversa. Así aparece este topónimo en el mapa de Ptolomeo, en el siglo I.

Parece que para navegar a la isla de Menorca las rutas bordeaban la costa hasta situarse a la altura del Caput Petrae, punto a partir del cual enfilaban las proas hacia la costa menorquina.

La amplia panorámica que se divisa desde la terraza del castillo nos ofrece una idea de la idónea ubicación estratégica de la torre de Miquel Nunis como observatorio de control.
06
Los Vándalos, Bizantinos y Musulmanes

Los Vándalos, Bizantinos y Musulmanes

Los Vándalos, Bizantinos y Musulmanes
El año 425 dC Mallorca vivió la invasión y saqueo de los vándalos, pueblo germánico establecido en la isla. Tras la destrucción de la ciudad de Pollentia se inició una época de decadencia, donde la falta de restos arqueológicos dificulta el conocimiento de este período. Se ha datado su finalización en el año 534, cuando el general bizantino Belisario ordenó la conquista del archipiélago. El dominio bizantino se prolongó hasta el año 707, cuando se produce el primer desembarco musulmán, seguido de otros que culminarían dos siglos después, en 903, cuando Mallorca quedó bajo el poder de la dinastía musulmana de los omeyas.
07
La Conquista Cristiana

La Conquista Cristiana

La Conquista Cristiana
En el año 1229 el Rey Jaume I recuperó la isla. Tomó la ciudad de Palma el 31 de diciembre de ese año. El Llibre del Repartiment menciona la división administrativa de la isla, pero sólo presenta como núcleos de población las alquerías —núcleos variados en cuanto a población y habitantes— y los cobertizos —explotaciones agrarias individuales—. En algunos casos determinadas alquerías tras la conquista pasarían a convertirse en el núcleo original de las villas denominadas históricas. Durante la conquista, Mallorca estaba dividida en 12 sectores, pero el reparto creó una nueva división en 8 partes o partidas territoriales, cuatro de las cuales fueron asignadas al rey, entre ellas la comarca de Artà-Capdepera.

En el año 1231 el Rey Jaume I visitó Capdepera con vistas a conquistar Menorca. Así lo relata un pasaje del Llibre dels fets. La estrategia consistió en encender distintos incendios en la zona de Capdepera de manera que, al verse desde Menorca, pareciera que un gran ejército se disponía a atacar a los musulmanes de Menorca y, de este modo, amedrentarles. Éstos, ante tal amenaza, consintieron en firmar un documento en el que se sometían al rey. Este documento se conoce como el Tratado de Capdepera y se cree que se trata del tratado de paz más antiguo que se conoce. Actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional de París.

El 17 de junio de 1231 se firma este tratado en Capdepera entre Jaume I, rey de Aragón, y Abu Abd Allah Muhammad, alfaquí de Menorca, mediante el cual los musulmanes menorquines aceptan a Jaume I y sus sucesores como señor natural y le rinden homenaje de fidelidad, a la vez que renuncian a cualquier otro dominio o dependencia feudal. Entre las condiciones pactadas destacan la entrega del Castillo de Menorca y la entrega anual de 900 almudines de cebada, 100 de trigo, 100 cabezas de ganado —toros y vacas— de entre 2 y 6 años, 300 de caprino —cabras y cabritos—, 200 corderos y ovejas y 2 quintales de mantequilla.

Jaume II, hijo del Rey Jaume I el Conquistador, ordenó la fundación de Capdepera con la intención de controlar estratégicamente este lugar tan importante para Mallorca. Ofreció ayudas económicas para que la población, que entonces vivía dispersa por la zona, se estableciera en un recinto cercado de muralla, protegido. El «Castillo» es, pues, un pueblo amurallado.

Así, en 1300 Jaume II proyectaba para Capdepera una villa amurallada, un espacio aproximado de 82.525 metros cuadrados con un muro y valle, y otro tanto fuera del muro. El proyecto inicial se quedó sólo en un espacio casi triangular, aunque trapezoidal, de 8.069 metros cuadrados rodeados de muralla.

Las obras debieron comenzar en el año 1300, aunque no disponemos de ningún documento que lo constate. Está edificado sobre una colina a 160 metros sobre el nivel del mar y responde al modelo de arquitectura gótica militar de la época.

Durante el siglo XIV la defensa y guardia del castillo recayeron sobre los gabellins hasta que, por sentencia del gobernador, a partir de 1375, la guardia fue compartida por ellos y por un número de hombres de Artà. A pesar de la insistencia del gobernador, los gabellins preferían vivir en el pueblo aunque de noche tuvieran que trasladarse al castillo.

En el siglo XVIII, con la instauración borbónica en España, hubo una reestructuración política y militar. A consecuencia de ello se estableció en el castillo un ejército permanente controlado por militares profesionales, que se encargó de la defensa y la vigilancia del litoral e interior. El coste de la defensa corría a cargo de la hacienda real. En aquel momento el gobernador era militar y los soldados se denominaban «dragones». Entonces, casi toda la población vivía fuera, ya que el castillo se utilizaba como cuartel militar.

Durante el siglo XIX aumentó el abandono del castillo y la iglesia quedó sin culto (parece que en 1820 quedaban sólo 12 casas ocupadas y en 1865 sólo cuatro). En esta época Capdepera se independizó de Artà como municipio.

En el año 1856 fueron los militares quienes abandonaron el castillo y seis años más tarde éste fue subastado. Seguidamente, a finales de siglo, se recuperará en la iglesia el culto a la Virgen de la Esperanza —patrona de Capdepera—.

Ya en el siglo XX se aprovechó para sembrar en el interior del castillo y los nuevos propietarios se preocuparon de la reconstrucción y conservación de la muralla y la parroquia. Sin embargo, a partir de 1920 el castillo volvió a caer en el abandono, a excepción del culto en la capilla.

A partir de la creación del primer ayuntamiento democrático en 1979 los propietarios firmaron el documento de donación del castillo al pueblo de Capdepera. A la vez, se constituyó el patronato municipal del castillo con el fin de conservar el monumento.
Cartografía estratégica

El paisaje del poder

La posición sobre una colina a 160 metros sobre el nivel del mar ofrecía un dominio visual de 360° sobre los valles circundantes y el paso hacia Menorca. Desde la terraza del castillo aún se aprecia la idoneidad estratégica del enclave.

Altitud

160 m

Superficie amurallada

8.069 m²

Castell de Capdepera
Capdepera · Mallorca

«Caput Petrae en las rutas de navegación mediterráneas, de oriente a occidente y viceversa.»