Casa del Gobernador

Durante el siglo XVI la defensa y guardia del castillo recayeron sobre los gabellins hasta que, por sentencia del gobernador, a partir de 1375, la guardia fue compartida por los habitantes de Capdepera y un número de Artà. A pesar de la insistencia del gobernador, los gabellins preferían vivir en el pueblo a pesar de que de noche tuvieran que trasladarse al castillo. En el siglo XVIII, con la instauración borbónica en España, se produce una reestructuración política y militar. A consecuencia de ello, un ejército permanente controlado por militares profesionales pasó al castillo y se encargó de la defensa y vigilancia del litoral y el interior. El coste de la defensa iba a cargo de la hacienda real. En este momento el gobernador era militar y los soldados se denominaban 'dragones'. Casi toda la población vivía fuera del recinto, dado que el castillo se utilizaba como cuartel militar.

Actualmente la primera planta de la Casa del Gobernador alberga la muestra permanente de la llata.

Es una muestra permanente de la tradición del municipio por el trabajo de la llata. En ella se explica el proceso de elaboración de esta actividad artesanal, desde la cosecha al blanqueo, secado de las hojas de llata (Chamaerops humilis) hasta el trenzado de las mismas y la elaboración de artículos diversos: capachos, cestas, cuévanos, escobas, etc. Este conjunto de objetos se denomina “obra de palma” y durante buena parte del siglo XX singularizó buena parte de la economía e idiosincrasia de nuestro municipio.